Saltar al contenido

La estructura

El sistema constructivo es uno de los aspectos que hermanan firmemente a estas doce iglesias, además de hacerlas partícipes de la llamada “Escuela Chilota de Arquitectura Religiosa en Madera”.

A falta de un cálculo estructural y a la vulnerabilidad del material en condiciones extremas, estas iglesias se erigen con piezas sobredimensionadas, extendiendo la vida útil de los templos. Asisten a esta tarea el encamisado de madera, correspondiente a la primera capa que cubre las piezas estructurales de la nave y la torre. Sobre ésta se afianza el revestimiento definitivo. Las tablas de canelo, puestas en diagonal y separadas entre sí para absorber las deformaciones naturales de la madera y permitir la ventilación, arman este encamisado y juegan un importante papel estructural, rigidizando adicionalmente el sistema.

La estructura de la torre exhibe los mayores niveles de complejidad, que se expresa en el intrincado entramado de vigas, soleras y pie-derechos, todas piezas afianzadas por ingeniosas uniones carpinteras. En las torres que se alzan a mayor altura, el sistema estructural apela a un esquema telescópico, asegurando el arriostramiento entre cañas y el dado basal, rematando en la base ─típicamente octogonal─ del chapitel. En ocasiones, frente al deterioro de la madera o debilitamiento estructural, se recurre a piezas complementarias, a modo de diagonales espaciales u otros elementos que colaboran en la estabilidad del sistema.

Caulín
San Javier
Matao
Chullec
Huyar Bajo
Teupa
Compu
Llingua
Quehui
Apiao
Lincay
Puchilco

~ abrir los 12 cuadernos

Cuaderno de CaulínCuaderno de San JavierCuaderno de MataoCuaderno de ChullecCuaderno de Huyar BajoCuaderno de TeupaCuaderno de CompuCuaderno de LlinguaCuaderno de QuehuiCuaderno de ApiaoCuaderno de LincayCuaderno de Puchilco

La grandeza de doce pequeñas iglesias

El paisajeEl conjuntoLa volumetríaLa fachadaEl pórticoLa pielLa torreLa estructuraEl coroLa bóveda interiorLas columnasLa imaginería